jueves, 29 de diciembre de 2011

HE COMETIDO UN DOBLE ASESINATO


Me llamo Juanjo, y soy un asesino.

Estoy trabajando en una nueva novela. Lo hago en mis escasos ratos libres (una práctica que le recomiendo a Lucía Etxebarría si sus novelas no le permiten llegar a fin de mes. No es lo ideal pero, coño, si te gusta escribir, es lo que hay)

Anoche decidí cargarme dos personajes de la novela. Así, por las buenas.

No eran dos personajes cualesquiera. De hecho, fueron dos de los primeros en llegar a mi cabeza. Gran parte de la trama cobró forma para adaptarse a ellos, y en terreno abonado por ellos. Si me hubiéseis preguntado hace cuatro meses, os habría dicho que esos dos eran, en gran medida, el alma de la historia.

Y me los he cargado.

A los dos a la vez, porque se complementaban. No podían concebirse el uno sin el otro.

Ocurre a menudo en la construcción de historias. Los ingredientes que más nos ilusionan, los que nos han motivado a elegir tal historia en vez de tal otra... dejan de tener sentido en algún momento del proceso.

Supongo que es lógico. Los andamios son muy útiles para levantar el edificio pero, en un momento dado, hay que quitarlos. ¿Y qué ocurre cuando llevas meses sin darte cuenta de que lo que tenías entre manos no era más que un simple andamio? ¿Y si le has cogido cariño?

Me gusta como definición de escritor: Un tío enamorado de un andamio.

Pero un andamio al que le has puesto nombre y apellidos. Y le has pensado gustos, y manías, y le has comprado vestiditos.

Mira, es otra buena definición de escritor: Un gilipollas.

Porque hay que desmitificar un poco el oficio de escritor. De esa manera, quizá llegue el día en que los que nos dedicamos a juntar letras podamos decir "soy escritor" sin sentirnos como el polizón de un barco.

Escritor: Dícese de gilipollas que asesinamos a traición, y a sangre fría. "Con premeditación, alevosía y más pena que gloria", que diría Sabina.

Ahora la trama de la novela funciona mejor. Creo que es más ligera. Más compacta.

Adiós, Clara. Adiós, Emilio. Descansad en paz. Ahora toca desmembraros e intentar encajar vuestros mejores pedazos en los personajes supervivientes. Tras algunos intentos infructuosos, me rendiré y admitiré que mis ideas favoritas no tienen cabida en la novela. Tendré que ponerlas a fermentar en el contenedor de reciclaje. ¿Quién sabe? Quizá en el próximo libro...

Cuanto más "oficio" se le va contagiando a uno, más nazi se vuelve para estas cosas. Hay algo de militar en algunas partes del proceso . Sacrificar a unos cuantos en pro del bien común.

Y digo yo que este tipo de asesinatos deben dejar secuelas en los asesin... digo en los escritores. Nos pasamos los días eliminando a seres que hemos creado nosotros. Apuñalamos a gente imaginaria, sí, pero gente que es reflejo de alguna faceta de nosotros mismos.

Eso es lo que hacemos sin darnos ni cuenta. Asesinarnos a nosotros mismos. Trozo a trozo. Por fascículos.

Mutilarnos por dentro.

Tenemos una guerra civil en la cabeza.

Tenemos un cementerio en la cabeza.

¿Quién sabe? Quizá cuando llegue el día del Juicio Final, todos esos personajes muertos saldrán de sus tumbas y nos pedirán explicaciones.

8 comentarios:

Cata dijo...

Perro... vuelve a pasarme otro poquito. Necesito saber quien a muerto y a cuento de qué!!!!

Juanjo Ramírez dijo...

Me he explicado mal! No es que los personajes mueran en la historia, es que... no saldrán en la historia!!

Rubentxo dijo...

Guardaré un minuto de silencio por ellos. Los mártires de la literatura... Quizás se reencarnen en otra novela, o parte de sus personalidades aparezcan difuminadas en nuevos personajes...
Descansen en paz.

Cata dijo...

A quieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen has quitaaaaaaaaaao????? y por qué sin pedirme permiso????????????????

César del Álamo dijo...

La cantidad de historias que he abandonado por ser incapaz de eliminar ese personaje o idea que dio origen a la trama... me falta crueldad para escribir.

Juanjo Ramírez dijo...

Rubentxo: ¡Amén!

Cata: ¡Te lo diré en algún bar!

César: Se siente uno como Robert Redford en Spy Game, pero sin ser Robert Redford...

Me salen alas (si me paras los pies...) dijo...

Joe... que sangriento "pá" ser final de año... Bueno, pues a lo que iba ¡¡¡FELIIIIZZZZZ 2012!! y "esas cosas" que todo el mundo dice pero que nadie sabé a qué se refieren ;D
Besos

Juanjo Ramírez dijo...

Tú siempre introduciendo luz en los comments, Natalia! Te voy a contratar para que lo hagas más a menudo ;)