miércoles, 18 de abril de 2012

AND


Hace unos años, en Copenhage, tuve la suerte de asistir a un seminario impatido por Mathew Luhn.


Matt Luhn es un tipo brillante. Trabaja como Story Artist en Pixar. Fue el tipo que ideó la manera en que los peces de Nemo se escapan del acuario en la consulta del dentista. Y fue el tipo que ideó la manera en que los jugetes cruzan la carretera en Toy Story 2.

A mí me daba mucha pereza asistir a ese seminario, pero había ido a Dinamarca a currar en un proyecto y la productora, además de financiarme el seminario, me "obligaba" a asistir.

Yo lo consideraba una pérdida de tiempo. ¿Por qué desperdiciar una semana "asistiendo a clase"? ¡Con la cantidad de cosas que nos quedan por hacer en nuestra propia peli!

Pues, como tantas otras veces en mi vida, me equivocaba: Ese seminario fue de lo mejorcito que me pasó en Dinamarca. Aprendí muchísimo, y conocí a gente muy interesante.

De entre todas las cosas que nos contó Matt Luhn en aquellos días, hubo una que se me quedó especialmente grabada en la sesera. Se trata de algo a lo que intento ser fiel siempre que puedo.

Luhn nos decía que en Pixar, a la hora de trabajar, tenían una máxima:

Si alguien proponía una idea, no se podía responder a ella con "BUT". Había que responder con "AND".

Es decir: Nada de frenar la idea de otro. Sólo vale potenciarla, o reconducirla.

Un "PERO" es como una señal de "prohibido el paso". Detiene el flujo. Reprime el movimiento. Un "Y ADEMÁS", por el contrario, ayuda a que la pelota no se pare.

He estado en muchas sesiones de "brainstorming", como todo aquél que se dedique al guión o a otras cuestiones "creativas". Y os aseguro que nada paraliza más el flujo de la energía creativa que el temor de lanzar una idea y ver cómo se estampa contra el muro de un "PERO" (o, peor aún, contra el muro de la indiferencia y del "mirar hacia otro lado")

De hecho, creo que en casi ninguna serie y en casi ningún programa se hacen "brainstorming" en el sentido estricto de la palabra. Porque para que un brainstorming pueda ser considerado como tal, no puede haber filtros ni represiones. Se supone que en la primera fase de un brainstorming todas las ideas deben aceptarse y apuntarse. Sin juzgarlas. Sin criticarlas. Sin ridiculizarlas.

Los equipos de guionistas españoles no suelen hacer eso. Si alguien suelta una idea descabellada, los "PERO" se abalanzan sobre ella y la paralizan.

Quien esté libre de soltar "peros" que tire la primera piedra. Yo no lo estoy. Intento estarlo, pero no lo estoy.

De lo que sí puedo presumir (o acusarme) es de vencer el miedo a algunos "peros" y soltar ideas estúpidas en los brains, aún a sabiendas de que lo son. Creo que esas imbecilidades también son útiles. Son una especie de lubricante, un "3 en 1". Proponer algo aunque sepas que no es válido. Al menos sirve para romper ese silencio tenso que se genera a veces en los brains. De pronto tienes a 5 ó 6 tipos sumidos en callejones sin salida, en una parálisis que se alimenta de sí misma. De pronto, quizá haga falta formular una idea estúpida, una idea sin vocación de funcionar, simplemente para romper el bucle y para volver a poner la pelota en movimiento.

Hay ideas que son así: No quieren golpear la pelota para meter un gol. Ese gol ya lo meterán otros. Ahora lo importante es que la pelota no se pare.

Y es más: Muchas veces esas ideas que tú creías descabelladas e imposibles... pues resulta que gustan y que te las compran - dejándote con una cara de imbécil que no me siento capaz de describir aquí -. Y muchas otras veces tu idea no funciona, pero actúa como resorte, como detonante... haciendo que, por asociación, a algún miembro del equipo se le ocurra otra idea que sí que funciona.

Creo que lo importante es eso: Que la pelota nunca deje de estar en movimiento. Y para eso es recomendable recucir al mínimo los "BUT" y cultivar un poquito los "AND".

El caso es que mi intención inicial no era hablar sobre dinámica de brains. Pero ya véis: ¡El "AND" se ha adueñado de esta entrada!

En realidad quería hablar sobre cómo esa cultura del "BUT" en lugar del "AND" nos ha poseído no sólo en el mundo del guión, y no sólo en las demás facetas del audiovisual. En realidad se ha infiltrado en todos los aspectos de nuestras vidas.

Nuestras vidas están infestadas de "BUT".

Porque el "but" paraliza, y la parálisis es demasiado cómoda, ergo atractiva.

No creo que se trate de una conspiración intencionada. Sería precioso pensar en esos términos. Sería fácil.

Pero no.

Supongo que en realidad es una consecuencia ineludible de la condición humana.

Paralizarse resulta más fácil que moverse. Más cómodo. Más soportable.

Pero claro... luego nos sentimos mal si alguien, a nuestro alrededor, emprende iniciativas. Porque el movimiento de los que emprenden pone en evidencia nuestro estancamiento, y eso nos molesta.

No lo hacemos conscientemente, pero lo hacemos:

Cada vez que alguien se mueve, lo criticamos. Cada vez que alguien triunfa, lo desacreditamos. Cada vez que alguien propone algo serio, le ponemos un "BUT" en el camino, pa ver si se tropieza.

Si un Juanma Bajo Ulloa se financia sus pelis gracias a la pasta de su familia, le menospreciamos por ser un "niño de papá", en lugar de pensar: "Me alegro de que este tipo haya aprovechado la suerte que tiene para aportar algo al mundo. En lugar de dedicarse a vivir la vida - que podría permitírselo - utiliza sus recursos para darnos peliculones como Alas de mariposa, La madre muerta o Airbag."

Si alguien ha hecho un peliculón porque ha sabido conseguir las subvenciones necesarias, ahí estaremos todos para regodearnos y auto-compadecernos diciendo algo como: "Ya, PERO es que a éste LE DAN subvenciones y bla, bla, bla."

Si alguien se deja los cuernos trabajando de gratis en un proyecto, pensamos: Mírale, qué tonto. Cómo le están engañando. Hacer peliculitas "por amor al arte" está muy bien, pero... PERO PERO PERO

BUT BUT BUT

Del mismo modo que el "AND" suele estar detonado por impulsos irracionales, el "BUT" se suele disfrazar de "pensamiento lógico". Por eso resulta tan convincente. Y tan paralizante.

El BUT nos convierte en un animal deslumbrado por los faros del coche que está a punto de atropellarlo.

Y esto es una sugerencia. Una invitación. Dadle una oportunidad también al "AND".

No estoy cuestionando la necesidad del "BUT". No estoy cuestionando la pertinencia de poner - de vez en cuando - "PEROS" a las cosas. Si hemos inventado esa palabra, será porque también es necesaria.

PERO creo que nos tienen engañados. De alguna manera - consciente o inconscientemente - han conseguido que dilapidemos los "PEROS" frenándonos los unos a los otros, en lugar de colocarlos en los sitios donde realmente deberían estar, para protestar por las cosas por las que realmente deberíamos protestar.

Aun así, yo creo que por cada "BUT" deberían existir diez "AND".

Es muy fácil sacarle pegas a cualquier cosa. Sacarle provecho a esa "cualquier cosa", sin embargo, no es tan sencillo pero es, por definición - y valga la redundancia -, más provechoso.

Cuando os llegue - en vuestro trabajo, o en vuestra vida, o en vuestras pesadillas - una idea que no os gusta, os invito a que, en lugar de bloquearla con un "BUT", la reorientéis con un "AND".

Es mucho más constructivo... ¡y mucho más imprevisible!

(y éste soy yo según Matt Luhn)

1 comentario:

diariodeunaescritoranovata dijo...

Muy interesante tu entrada, Juanjo, y creo que todos deberíamos reflexionar acerca de lo que dices, porque es totalmente cierto.

Además de escritora soy formadora en creatividad aplicada a diferentes areas. Mi último taller fue de creatividad para escritores. En nuestras tormentas de ideas en busca de una buena historia permito que mis alumnos jueguen con sus ideas iniciales, que "tiren del hilo", que desarrollen, modifiquen, cambien, engrandezcan o empequeñezcan esas ideas, ninguno de estos verbos tiene un sentido peyorativo, simplemente sirve para jugar a encontrar las posibilidades, nunca se desestima una idea en esas sesiones, sino que como un pedazo de arcilla la modelamos hasta obtener algo reconocible.

Es fantástico ver cómo hasta los alumnos más mayores se vuelven chiquillos y juegan, y se ríen y aportan ideas, a veces disparatadas, que sirven para generar otras, y otras más... Cuando se aprende de esta manera, se pierde el miedo al fracaso, al ridículo. Es la única forma de lograr nuestra máxima potencia creativa.

Recomendaré tu post.
Un beso
Victoria