miércoles, 4 de septiembre de 2013

GENTE QUE TIENE IDEAS



Se llama Rafael Alguacil. Es fan de James Bond, de Zemekis, de Chicho Ibáñez Serrador y de muchas otras cosas. Le conocí en la universidad. Éramos compañeros de clase. Y desde entonces le quiero muy, muy cerca en todos mis proyectos.

Cuando colaboro Rafa, su trabajo consiste en tener ideas.

Ejemplo ilustrativo: Hace años se me ocurrió la idea de hacer una peli con cacahuetes ambientada en un MANÍcomio llamada Gritos en el Pasillo.  Rafa dijo: "¿Por qué no usas cosas de los frutos secos en el universo de la peli? Por ejemplo, en vez de locos, pueden estar caducados."

Le hice caso. Y el concepto de "caducados mentales" es una de las cosas que más ha celebrado (y mencionado) el público de Gritos en el Pasillo.

Y en aquella misma conversación - parece que estoy viendo la cafetería en la que tuvimos esa conversación - Rafa añadió: "Y esas escenas en las que los electrocutan, a lo mejor también se podría buscar algo del mundo de los frutos secos, como garrapiñar".

A día de hoy, el garrapiñado es sin duda una de las cosas más aplaudidas por todos los que han visto Gritos en el Pasillo.

¿Os dais cuenta de las implicaciones que tiene lo que acabo de contar?

Dos de las cosas más mencionadas de Gritos tuvieron su germen en una persona que ni siquiera aparece en los títulos de crédito. (bueno, sí que aparece, pero en los agradecimientos)

Escribo este post para reivindicar el trabajo de ese tipo de gente: La gente que TIENE IDEAS.

Hace tiempo alguien me dijo que el gobierno de Estados Unidos pagaba a Einstein simplemente por encerrarse en una sala y PENSAR. Tener ideas.

Me pareció maravilloso.

Porque hay gente que tiene una capacidad increíble para descubrir conceptos, para combinar ingredientes de maneras inéditas... pero carece de la fuerza de voluntad necesaria para materializar todas esas declaraciones de intenciones.

Por otro lado, hay mucha gente desperdiciando esfuerzo y maestría en proyectos estériles por la sencilla razón de que tienen los medios, tienen la formación... ¡pero no tienen ideas!

¿No os parece tristísimo? Quienes tienen mejores ideas del mundo, rara vez tienen a su alcance los mecanismos, la actitud y la hijoputez necesarias para sacarlas adelante.

Me jode mucho ver cómo la balanza se suele inclinar a favor de los que no tienen ideas pero sí capacidad de "materializar". Vivimos en un mundo que rinde culto a la materia, a lo concreto. Nos han contado tantas veces el cuento de que lo que inmaterial no existe que nos lo hemos acabado creyendo.

Hemos creado una sociedad en la que producir ladrillos parece más real y más fiable que tener ideas.

Yo reivindico lo de "tener ideas" como oficio.

Hay gente que puede cambiar el rumbo de las cosas simplemente proponiendo protocolo de pensamiento distinto.

Me viene otro amigo a la cabeza: Mario Parra. Director y guionista. Otro tipo extremadamente talentoso. En Gritos le tuve como doblador de varios personajes, y varió ligeramente sus frases hasta convertir algunas de ellas en momentos memorables de la peli. En UIOP le tuve como ayudante de dirección, y un par de sugerencias suyas me animaron a hacer más ambicioso uno de los planos; un plano que yo quería resolver de manera más simple, en menos tiempo... y que gracias a las tentaciones de Mario se convirtió en el más largo de rodar... y en el mejor plano de todo el episodio.

Gente que tiene ideas, y que normalmente ni siquiera se lleva el mérito por haberlas tenido. Porque las ideas son así: etéreas, inconcretas y tan, tan difíciles de cuantificar...

A Rafa también le he tenido en UIOP. Aparecerá en los títulos de crédito como "Asesor creativo". Le fiché simplemente para eso: para tener ideas. Finalmente, por motivos de tiempo y presupuesto, sólo hemos podido plasmar una o dos de esas ideas en el resultado final... pero estoy deseando poder llamarle otra vez, e incluso poder pagarle para que se encierre en una habitación - igual que Einstein - solamente para eso: para tener ideas.

P.S: Se me olvidaba comentar que, aunque conocí a Rafa Alguacil y a Mario Parra por separado y con varios años de diferencia, resulta que ambos fueron compañeros de clase, y de pupitre. ¿Qué drogas suministraban en aquel instituto?


1 comentario:

Señorita Escarlata dijo...

"Asesor creativo". Te lo compro. Me parece que has tenido "una idea" cojonuda. Esas personas se merecen todo su respeto y un trabajo digno. La sociedad ya no está hecha para grandes pensadores, al contrario, prefieren gente necia a la que lavar el cerebro. Pobres ideas, que aportan tanto con tan poco.