miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA MÁQUINA DEL TIEMPO PORCULERA


Trabajar en un programa como Semanita es como si una máquina del tiempo te diese por el culo sin condón ni vaselina.

En el mejor de los casos tenemos que escribir cosas que se emitirán una semana y pico más tarde. Pero el "mejor de los casos" suele ser una excepción. Lo normal es escribir sketches que, con suerte, se emitirán dos semanas más tarde, o tres. Y en tiempos tan caóticos como Navidades, muchas veces hacemos guiones teniendo en cuenta que han de emitirse un mes más tarde.

Eso en una serie, o en cualquier otro tipo de ficción ensimismada, a pesar de ser desesperante, es lógico. Pero en un programa de actualidad como el nuestro, escribir con tanta antelación es terreno abonado para la esquizofrenia.

Porque aunque tu cuerpo esté viviendo en diciembre, tu mente ya se está paseando por el mes de enero. Porque tienes que empatizar con las preocupaciones y las prioridades que va a tener la gente en Nochebuena cuando en tu día a día, la gente ni siquiera ha empezado a comprar los regalos. Y aunque los Reyes Magos aún no hayan cogido carrerilla para salir de sus madrigueras de oriente, tu cerebro ya los tiene despedidos y lleva un par de días centrado en unas rebajas de enero que aún no han sido garrapateadas en la agenda de las parcas.

Cuando la gente está aún bañándose en las playas, nuestras cabezas ya se están abrigando para dar la bienvenida al otoño. Cuando estáis en pleno invierno, sacudiéndoos las estalactitas de los genitales, nosotros anotamos en nuestros cuadernos decenas de ideas sobre lo insoportablemente cachondos que vais a estar en primavera.

Todo ello modifica la percepción del guionista semanitero. Vivimos con una máquina del tiempo anexionada al hipotálamo como una garrapata. Y a veces tenemos la sensación de que este trabajo nos roba un par de decenas de días. Me ha pasado más de una vez: Creer que estamos a mediados de octubre, porque llevamos toda la semana escribiendo sobre las cosas que ocurren a mediados de octubre... y de pronto, mirar el calendario y darnos cuenta de que seguimos a finales de septiembre.

Entonces respiro profundamente, y en esa bocanada de aire vuelven a entrar en mis pulmones ese par de semanas que había perdido en un descuido, y algo se resetea en mi interior, y finjo que sigo siendo dos semanas más joven, que los Morlocks están todavía a dos semanas de distancia.

Y llego a la conclusión de que sólo existen tres cosas que un guionista necesita para mitigar este desasosiego metafísico: Whisky, películas de Spielberg y pelirrojas que nos la chupen gratis.






martes, 15 de diciembre de 2009

BASURA


Soñé que preparaba un té para la mujer de mis sueños. Ella sonreía. Ella dolía. Sonó el despertador. Corrí hacia el mundo de la vigilia. Si cerrar la llave del gas. Sin reparar en cómo el aliento inflamable del fogón se esparcía por todo mi inconsciente. Apagué el despertador. Un solo golpe de botón. Brotó una chispa. Cuando volví a cerrar los ojos, el mundo de mis sueños había estallado en mil pedazos. Ella también. Sus vísceras decoraban las paredes de mi cráneo. Sonreí. Volví a reconstruirlo todo. Monté mi monstruo de Frankenstein particular. Cosí trozos de sueños con trozos de carne. Y como siempre que uno intenta montar algo, me sobraron piezas.

Las tiré a la basura.




domingo, 13 de diciembre de 2009

OS TENGO ABANDONADOS Y A MÍ ME TIENEN ABANDOCARICATURIZADO



Si alguien se pasa aún por aquí habrá notado que tengo este jardín muy descuidado.

La explicación es muy sencilla: A mi desidia habitual se ha sumado el hecho de que mi portátil, por fin, ha hecho ¡¡¡cataplofff!!! y se ha desplomado al borde del camino.

He tenido que comprarme otra montura para seguir cabalgando. Pensaba en otro PC portátil, pero una compañera del trabajo me acompañó a la Fnac y me dio la brasa por el camino hasta convencerme de que comprase un Mac. Y es que los usuarios de Mac son una secta. Mucho más persistentes que los mormones y los testigos de Jehová. Te convierten con más facilidad que las vainas alienígenas de los ultracuerpos.

Y aquí estoy yo, el último Donald Sutherland que quedaba, tecleando en mi MacBook Pro. Esto de los Macs es muy raro. Es difícil acostumbrarse al cambio. Como empezar una relación de pareja desde cero. Algunas cosas te recuerdan a vidas anteriores. Otras son completamente nuevas. Te cuesta desprenderte de antiguos vicios, de inercias anteriores.

Para colmo, las pocas veces que he tenido que usar Mac ha sido por y para cuestiones profesionales. Me cuesta asimilar que ahora ese mismo entorno de trabajo (que remueve, centrifuga mucha mierda en mi memoria) sea el de mi ordenador personal.

Pero supongo que todo es hacerse. Es probable que dentro de una semana el Donald Sutherland que hay dentro de mí esté encantadísimo con su Mackintosh y entonces les mire, les señale y abra la boca para emitir un "Iiiiiiiiihhhhhhhhhhhhhh!!!"

Aunque en realidad actualizaba esto para dar las gracias a esa entrañable y altamente recomendable web de terror que es ABANDOMOVIEZ.

Y es que en Abandomoviez han abierto una sección de caricaturas de gentuza, y han tenido la gentileza de incluirme entre dicha gentuza. Éste es el resultado:


Lo mejor de todo es lo bien acompañado que estoy, y que mi caricatura es colindante con Jorge García (Hurley de Lost) por la izquierda, con Lauren Bacall por la derecha, con Harrison Ford por arriba y, por debajo con... Megan Fox!!! Ñaaammm, ñaaamm, ñaaaaammmm!!! A lo mejor si alargo un brazo hacia la viñeta de abajo puedo tocar algo... ¡Mierda! ¡Me han puesto un cuerpo de maní! ¡No tengo brazos!

¡Miles de gracias, señores de Abandomoviez!

domingo, 6 de diciembre de 2009

¡¡¡ TRAILER DE "MÍ" !!!

César ha hecho este pequeño trailer de la peli.



Un trailer que enseña lo justo. Contar más cosas en él implicaría destripar la historia.

EL EQUIPO "MÍ"


El otro día os hablaba de ellos, y ahora los cuelgo en foto, para robarles el alma. De izquierda a derecha, como en las revistas del corazón: El tipo al que dejaron entrar con una gorra de pana es Raúl López Serrano, director artístico. La chica de verde es Maya Reyes, actriz protagonista. El señor de negro que hay justo encima de ella es Raúl del Álamo, productor, dueño de gatos e intérprete de cadáveres. En cuclillas y con camisa celeste, Andrés de la Torre, compositor. Con camiseta roja, el actor Chema Coloma. Junto a él, con una barba digna de salir en La Cosa de Carpenter, Nacho Soler, productor. Con chaleco negro y camisa gris cerrada (para ocultar que bajo ella hay una camiseta de "El Castigador") César del Álamo, director, productor, montador y Condemor en general. Asomándose tras César como si le hubiese compuesto Ingmar Bergman, Mario Parra, en este caso ayudante de dirección. A continuación, un guionista que pasaba por ahí. El peruano de la camiseta color salmón es Gonzalo Alvarado, director de fotografía y hacedor de títulos de crédito. La chica que no mira a la cámara para que no le robemos el alma es Aída Romero, maquilladora. Y a la derecha del todo, muy sonriente, David Nafría, técnico de sonido.

En esta foto faltan cinco o seis personas, pero aun así, ya veis qué poquita gente hace falta para hacer una peli, si se trata de la gente adecuada.

Y poco más. Acabo de regresar al mundo tras casi doce horas de sueño que me han ayudado a recuperarme de un gran fin de semana. Un "finde" de asistir a concierto de Sabina y descubrir que sigue tan en forma y tan puto amo como siempre y de volver a tararear esos versos que "trepan por (mil) recuerdos como una enredadera" y cosquillean rincones dormidos de la memoria y ordenan a cien Lázaros que se levanten y anden. Un "finde" con visita relámpago a Pamplona y descubrir que me encanta esa ciudad y que pretendo volver a visitarla en breve. Un "finde" de comer, por primera vez, en el Fosters Hollywood de Donosti y comprobar que a veces tiene su gracia ponerle los cuernos a mis queridos pintxos donostiarras.

Y ahora tengo todo un domingo por delante para descansar, así que... ¡agur!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

VAYA TROPA!!!

Tercer intento de llevar el formato de Vaya Semanita a ámbito nacional.

Se dice que los dos intentos anteriores no funcionaron. Pero es que en realidad me atrevería a decir que éste es el primer intento.

Porque la primera vez consistió en un éxodo de gente de Vaya Semanita que se largó a otra cadena para hacer cosas distintas a las que hacían con la productora de Vaya Semanita.

Y la segunda vez consistió en la misma productora de Vaya Semanita, pero con gente que no pertenecía al equipo de Semanita, y que en muchas ocasiones ni siquiera se ceñía a las esencias y estructuras que convierten a Semanita en lo que es.

En esta ocasión, y por primera vez en el panorama nacional, nos llega una propuesta en la que los responsables del guión son guionistas curtidos en Vaya Semanita, y en la que el responsable de dirección ha desempeñado ese mismo puesto durante varios años en Vaya Semanita.

El resultado se puede vislumbrar en esta pedazo de promo que se han calzado:



¡Y encima han reclutado como actriz a Mariam Hernández! ¡Una (gran) actriz majorera!

martes, 1 de diciembre de 2009

¡¡¡¡¡¡¡¡¡MÍ!!!!!!!!


Este fin de semana he bajado a la capital del reino para asisir a la presentación de . Ese largometraje de César del Álamo que (como he dicho en otras ocasiones) he tenido el placer de escribir.

Ha sido un viaje relámpago. Llegar, ver la peli, celebralo con algunas (demasiadas) cañas y regresar al norte. Por eso pido perdón de antemano a todos aquellos a los que no he avisado de mi visita a los Madriles. Creedme: No habría tenido tiempo material para veros.

¿Y qué decir de ? ¿Qué decir de la experiencia de ver la peli con público y en pantalla grande? ¿Qué decir acerca de la temeridad de exponer una obra tan pequeña, tan barata, tan humilde y tan precaria ante un público en el que más de la mitad de los asistentes ni siquiera contaba con la ventaja de saber a qué demonios se enfrentaba?

Pues...

... que estoy contentísimo!!

La película fue acogida con una reacción muy positiva. Mucho más positiva (y en algunos casos entusiasta) de lo que nos habíamos atrevido a soñar.

Mi trabajo en esta peli ha sido el más cómodo de todos. Primero me senté a conversar con César vía mail. Luego me senté a escribir el guión y, acto seguido, me "olvidé" del tema durante un par de años hasta que llegó el día en que (una vez más) me senté (esta vez en una sala de cine) a disfrutar del resultado final.

Aunque resulte extraño, todavía no me acostumbro a la sensación de pertenecer a un equipo que hace algo que luego ve un grupo de gente ajena a dicho equipo y resulta que lo entiende y lo aprecia y lo vive y lo valora.

Por eso mismo, quisiera dar las gracias a todos los que han disfrutado viendo .

La frase que más me dijeron tras la proyección, refiriéndose a mi trabajo en la peli, fue: "Pero, ¿qué mierda tienes dentro de la cabeza?" Lo tomaré como un cumplido pero, ¿en serio hace falta ver esta peli para entender hasta qué punto tengo la cabeza llena de mierda?

Y si algo demuestra esta película, es que César tiene en su cabeza una mierda muy acorde con la mía, una exquisita habilidad para manipular mi mierda y hacerla suya. Y toda esa mierda no habría salido a flote de no ser por un equipo de gente maravillosa que ha sabido oler toda esa mierda y adivinar sus intenciones. Y cuando digo eso estoy hablando de la dirección artística de Raúl, y de la fotografía de Gonzalo, y de la música de Andrés y de Matías y el sonido de David y el pulso firme de la cámara de Juan y el maquillaje indispensable, complicadísimo de Aída y los diseños de Luis, tan injustamente subliminares y creíbles... y los quebraderos de cabeza de Mario y Nacho y el señor Raúl del Álamo y su Violeta y su pequeña Buffy, y Marta diseñando los carteles y dando alientos de ánimo para llegar a metas, y María fotografiando horrores, Y Gonzalusky prestando su voz y su presencia talismánica y Chema desangrándose en descansillos ajenos, con un par de cojones, y Maya, mi adorada, mi admirada Mayita, deslumbrando por triplicado, a quemarropa...

Y deslizándose entre todos ellos, orquestando toda esta sinfonía de talentos retorcidos tan dignísimos de ser excomulgados, César, el señor Del Álamo, con las cosas más claras que nunca, con más sentimiento que nunca, y con más cojones que nadie.

Cuanto más veo esta película, más me doy cuenta de que mi guión es un castillo de naipes. Una estructura de cristal que, debido a los riesgos que asume y a las torpezas en que incurre, se mantiene en pie durante setenta y pico minutos gracias a un precioso sortilegio. Y ese sortilegio está compuesto por las hazañas de los nombres que he citado en el párrafo anterior.